domingo, 15 de enero de 2017

DILUCIÓN



Desde que le diagnosticaron Alzheimer, su esposa salía a la playa cada amanecer para llevarle un vasito de agua de mar.  Y él se lo bebía, con su ojos azules siempre perdidos en el horizonte.

Fue marinero. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Si quieres comentar algo positivo...